La memoria es una capacidad mental que permite registrar, retener y recuperar información del pasado, ya sean imágenes, ideas, sufrimientos o experiencias. Su función principal es proporcionar una base de conocimiento que facilita la asimilación de nuevas situaciones. La memoria no solo almacena recuerdos, sino que los reelabora en función del presente y los integra en el contexto actual.
Tipos de memoria
Memoria de corto plazo
La memoria a corto plazo a menudo se denomina memoria de trabajo retiene información por un tiempo breve, lo necesario para realizar una tarea que involucre esta información.
Dentro de nuestras funciones cognitivas, es un mecanismo de nuestra memoria que nos sirve para retener una cantidad limitada de información durante un tiempo breve. En ella se retiene temporalmente la información analizada, sin importar si posteriormente se borrara o se enviara a la memoria a largo plazo.
Memoria a largo plazo
La memoria a largo plazo es uno de los tipos de memoria, la cual tiene una mayor duración. Dentro de la memoria a largo plazo, podemos encontrar dos principales tipos de memoria a largo plazo: la memoria explicita o declarativa y la memoria implícita o no declarativa, añadidos por los trabajos de Cohen y Squire (1980,1992).
Memoria semántica
Este tipo de memoria declarativa y a lo largo plazo almacena toda la educación adquirida de la persona, es decir, retiene los hecho y conceptos adquiridos en nuestra educación de carácter cultural, acontecimiento del mundo y le da un significado a las palabras y al vocabulario. Es aquella que nos permite saber cual es la capital de España o que temperatura debe hervir el agua.
Memoria episódica
Almacena los recuerdos que hacen referencia a los sucesos biográficos y personales de cada uno. Nos permite recordar que cenamos a noche o como fue nuestro primer día en la universidad. Por ello, este tipo de memoria declarativo a largo plazo también se puede denominar memoria autobiográfica.
Memoria implícita
La memoria implícita es aquella que utilizamos para recordar información de manera inconsciente: la utilizaremos sin darnos cuenta, por ejemplos, cuando escribimos, agarramos la bicicleta o conducimos.
Fases de la memoria
Primera fase: registro y codificación
Esta fase, a menudo llamado también fase de adquisición, representa el momento de entrada de la información a través de los canales sensoriales. En este punto se analizan las características o detalles del estimulo para poder identificarlos o darles sentido. Para que sea posible, la información se debe procesar, es decir, traducir a una representación mental con significado; por ejemplo, cual es el sonido, que aspecto o que significa. Así, luego se podrá almacenar. Cuantos mas detalles sean captados y mas asociaciones se pueden hacer, mas rica y accesible será luego esta información.
Segunda fase: almacenamiento y consolidación de la formación
Representa el mantenimiento a largo plazo de la información para poder acceder a ella cuando sea necesario. Aquellas cosas que nos llaman la atención pasan primero a la memoria a corto plazo y, si son correctamente almacenadas, pasan a la memoria a largo plazo. Para que este paso sea posible, la información se debe procesar, es decir, traducir a una representación mental con significado, como; por ejemplo, identificar cual es el sonido, que aspecto que tiene o que significa.
Cuando la información se conecta con memorias y conocimientos existentes, el cerebro crea asociaciones y añade sentido a la información. Si la información es procesada activamente, resultara posteriormente. Es decir, cuantas mas asociaciones se establezcan entre la nueva información y las cosas que ya sabemos, mejor será el recuerdo. En este punto, las implicaciones emocionales juegan un papel importante la fijación de los recuerdos.
Finalmente, se produce la consolidación de la información de la memoria a largo plazo, produciendo recuerdos perdurables en el tiempo.
Tercera fase: recuperación o evocación de la información
Se refiere al hecho de recuperar o acceder a la información que en algún momento ha sido registrada y almacenada. Existen distintas formas de evocación o recuperación.
Evocación libre
Es el recuerdo directo o espontaneo de la información. Por ejemplo, recordar el numero de teléfono de alguien, aquello que necesitamos comprar sin haber hecho ninguna lista, recordar de forma espontanea dar un encargo a alguien o, simplemente, recitar el abecedario.
Evocación por reconocimiento
En este caso, el hecho de disponer de diferentes opciones nos ayuda a escoger la correcta. Por ejemplo, cuando estamos comprando y sabemos que nos falta alguno, pero no recordamos que; al pasear por los distintos pasillos del supermercado y observar los estantes, quizás recordaremos de que se trata cuando la veamos. O el hecho de no recordar el nombre de un personaje y, cuando nos dicen distintos nombres, al escucharlo sabemos cual es el correcto.
Evocación facilitada
Este forma de recuerdo o evocación es especialmente efectiva cuando la información se registra de una manera organizada.
Evocación inducida
Tiene lugar cuando, sin pretenderlo, se representan de repente unos recuerdos a partir de un estimulo determinado.
Para más información les dejamos este vídeo informativo:

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